Trata: Declararon jueces federales y el ex comisario Horacio “Mono” Herrera

0
2418
Foto: (CMN)

El Concejo de la Magistratura de la Nación avanza con las investigaciones por la causa de Trata de Personas que involucra al Juez Federal Mario Reynaldi. Durante los meses de mayo y junio, declararon ante el Concejo los Jueces Jorge Chávez, Ana Cecilia Álvarez y el ex Comisario Mayor Horacio “Mono” Herrera -acusado de integrar una red de Trata-.  

El 25 de marzo del año 2013, la Dra. Ana Cecilia Álvarez –jueza subrogante en su momento del Juzgado Federal de Río Gallegos- dio a conocer, en una conferencia de prensa, que en ese Juzgado estaba siendo investigado un juez federal por el delito de Trata de Personas.

Si bien la letrada en sus declaraciones no dio la identidad del magistrado, en mayo de este año, se conoció que esa persona era Mario Reynaldi -juez del Tribunal Oral Federal (TOF) de Santa Cruz- quien hoy está siendo investigado por integrantes del Concejo de la Magistratura de la Nación, luego de ser denunciado por el fiscal Marcelo Colombo de encubrir al Comisario Mayor Horacio “Mono” Herrera -policía de Santa Cruz- acusado de manejar una red de trata en la que prostituía mujeres en las “Casitas de Tolerancia” barrio que comprendía dos manzanas que estaban ubicadas detrás de la terminal de Río Gallegos.

Pasa En Santa Cruz conoció que las investigaciones del expediente Nº 69/2015 caratulado: “Colombo Marcelo –Fiscal de la Proc. De Trata y explotación de personas sobre actuación Dr. Reynaldi Mario”, siguen su curso y el 18 de mayo y el 23 de junio del corriente, declararon ante los integrantes de la Comisión de Disciplina y Acusación del Consejo de la Magistratura de la Nación, junta que es presidida por el Dr. Miguel Piedecasas y el secretario de la Comisión, Dr. Andrés García, el ex comisario mayor de la Provincia de Santa Cruz Horacio “Mono” Herrera, Daniel Godoy Allende, Jorge Eduardo Chávez -juez federal de la Cámara Oral de Río Gallegos-. Facundo Enrique Barria, Julio Spitalleri, Francisco Aguirre, Griselda Arizmendi –secretaria del TOF- y la jueza Ana Cecilia Álvarez.

La denuncia está basada en una serie de escuchas telefónicas entre el juez y el ex comisario mayor, cuyo teléfono estaba intervenido ante la sospecha de su supuesto vínculo con la explotación sexual de mujeres.

En julio del 2012, el comisario Herrera llamó al juez Reynaldi. Con un trato de mucha confianza, el policía le pidió primero un contacto en la Aduana, que el magistrado brindó con nombre y apellido. Después, el juez le pidió un favor para un “amigo” con sus “chicas”.

Juez Reynaldi: -Estoy preocupado, Chiche. Tengo un amigo acá…

Comisario Herrera: -¿Qué pasó?

Juez: -Y… está enamorado de tus chicas.

Comisario: -¿Quién es ese hombre?

Juez: -Che, no sé, está enamorado. Hablá con él, hablá con él… (le pasa el teléfono)

El fiscal Colombo, titular de la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas, entendió que este diálogo revela, por lo menos, que Reynaldi conocía sobre la supuesta actividad ilícita de Herrera, pero en ningún momento se presentó ante la Justicia para denunciarlo.

El fiscal presentó ante el Consejo más diálogos comprometedores. Otra charla telefónica. Tres días después de haber sido allanado uno de los domicilios que funcionaba como prostíbulo, el juez le preguntó al comisario si tenía novedades sobre los “operativos”.

La última conversación que expone a Reynaldi es un SMS. El comisario recibió un mensaje del juez: “Llamame desde un tel público. Es urgente, vas a ver que soy tu amigo”, escribió el magistrado.

Unos días después, el comisario le confesó a un conocido por ese mismo teléfono pinchado que lo “llamaron de Buenos Aires” y que alguien le avisó que tenía el teléfono intervenido por el tema de la trata.

“Queda la duda si fue Reynaldi quien dio aviso a Herrera de la intervención telefónica practicada sobre su línea. Sin embargo, lo expuesto aquí viene a aumentar el grado de sospecha”, sostuvo Colombo.

El fiscal remarcó en su denuncia que el juez Reynaldi había tenido acceso al expediente a pesar de que la investigación contaba con secreto de sumario. (Fuente: Pasa en Santa Cruz, La Nación y CMN)