Homicidio de Espíndola: “El dolor que sentimos es inmenso”

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Sebastián Martín Igor dio muerte de cinco puñaladas a Fabián Espíndola,el 26 de Julio del año pasado en Puerto Deseado. Hoy el homicida camina por las calles de la ciudad portuaria, ya que el juez le dio la libertad. La familia de Fabián exige justicia.

A través de las redes sociales, la cuñada de la victima de este atroz crimen denuncia a la justicia y “a los que tapan con plata,  cambiando el expediente”, permitiendo que el autor del hecho de sangre: “ronde las calles de Puerto Deseado, riéndose en la cara de los familiares. Hoy una vez más, sufre la familia del fallecido mientras él –por el victimario- se refugia, diciendo en sus declaraciones que es inocente cuando no es cierto. Dejen de tapar la verdad de los testigos y háganse cargo de lo que hizo el asesino, no lo defiendan más”. Así se expresó Nahir Villarreal, cuñada de Fabián, quien al momento de su muerte contaba con apenas 22 años de edad.

Fue esta joven, familiar del fallecido que relató lo ocurrido ese trágico día de agosto: “Ellos tuvieron un percance, porque habían ingerido una cantidad importante de alcohol, y después de quitarle la vida, el propio agresor se entregó a la Policía. Él mismo fue y dijo que lo había matado”, agregando que todo comenzó “alrededor de las 08.00 horas. Nosotros nos enteramos una hora después de haber ocurrido el hecho y esperamos hasta la 01.00 de la madrugada del día siguiente, esperando el cuerpo de Fabián, y después de eso, no supimos más nada”

Esa madrugada, los dos amigos mantuvieron una primera discusión, pero después de apaciguar los ánimos, ambos hombres se dirigieron al Barrio Centenario de  Puerto Deseado, en donde se trenzaron en una segunda discusión y pelea que finalizó trágicamente.

Un año después de haber ocurrido el crimen, se realizó una audiencia, lo que generó malestar en los familiares de la víctima, debido a que el autor del hecho recuperó su libertad, por decisión de la Cámara en lo criminal de Caleta Olivia: “los testigos no estuvieron presentes, se basaron en el expediente para tomar esa decisión. Todo porque Martín declaró que -no fue a propósito, que lo hizo por defensa propia-. Eso fue lo que dijo en Caleta, hasta ese momento, siempre se negó a declarar, es decir tuvo todo un año para planear lo que iba a decir”.

En la autopsia realizada a Fabián se comprobó que éste recibió cuatro puñaladas en el tórax y abdomen, y una quinta en la espalda.

Una vez herido, Espíndola salió del departamento donde ocurrió el hecho,  por sus propios medios, caminó alrededor de 20 metros y al doblar la esquina cayó desvanecido entre unos autos estacionados.

Por otro lado, su agresor presentó cortes en la cabeza: “solamente tenía raspajes y mordeduras en los brazos, pero por lo que nosotros entendemos que Igor intentó ahorcar a Fabián y éste como no podía mantenerse en pie, lo primero que atinó fue a morderle el brazo, del dolor que sintió al recibir las puñaladas, pero es obvio que no podemos saber cómo se sucedieron los hechos”.

Nahir Villarreal negó que su cuñado portara armas, contrariamente a su agresor: “siempre tenía un cuchillo, que es el que utilizó para apuñalarlo. Él siempre andaba calzado, porque no era la primera vez que lo sacaba, ya había pasado con amigos de mi cuñado y los había amenazado con que los iba a matar”, asegurando que “todos lo conocen y saben que es muy agresivo”.

La familia viajó a Caleta Olivia el martes último: “a las 08.00 horas nos presentamos en la Cámara en lo Criminal de esa ciudad, y se nos rieron en la cara. Les contamos lo que sentimos porque el abogado que representa al agresor, es conocido en Puerto Deseado”, y señaló que Igor “está relacionado con políticos. Los hermanos de él trabajan con quien es el actual intendente de Puerto Deseado”.

En este contexto, se quejó que en Caleta Olivia no se tomó las declaraciones, que a su modo de ver eran de importancia para este caso: “como por ejemplo la hermana y el cuñado de Fabián, que estuvieron esa noche con él, en la casa donde estuvieron cenando. Es decir falta un montón de testimonios, que nos permiten pensar que están interviniendo en la causa”, y sostuvo que “también está el testimonio del remisero que llevó a Igor y que aseguró que éste cambió la dirección antes de llegar a su casa. Pero eso no lo ponen en el expediente y es que cuando el homicida declaró, dijo no recordar a causa de los efectos del alcohol, pero él si estaba consciente, porque pudo dar su dirección y tres cuadras antes de llegar, modificó el destino”, y recordó: “le dijo que doble por mano izquierda, así que nunca llegaron a la casa”. Por otro lado, agregó que Igor: “lo llevaba arrastrando a Fabián por la calle”, hecho que quedó registrado en una cámara de un comercio.

La víctima y el victimario llevaban dos meses de amistad, pero siempre tenían discusiones y es que: “lo poco que mi cuñado trabajaba, se lo tenía que dar a su nena, entonces por ahí no tenía para el alcohol o sus vicios de cigarrillos, por lo que le pedía a su amigo para que le prestara dinero, pero cuando éste tomaba, le reprochaba el dinero prestado en la cara y lo amenazaba con matarlo, hasta que llegó el día. Siempre tenían discusiones”.

Fabián Espíndola, era el sostén económico de su mujer y su hija, que hoy ya cuenta con seis años y se lamentó: “Aún los sobrinos preguntan por él. Uno de ellos, de apenas tres años de edad, era su mimado y hasta el día de hoy pregunta, en dónde está, por que no viene”.

En relación a esta causa, la familia de la víctima, ni siquiera conoce al letrado que representa a Fabián Espíndola: “cada vez que preguntamos, nos cambian de tema porque no tenemos el recurso económico suficiente como para pagar a un abogado particular”, indicando que “estamos esperando una audiencia, pero todavía no tenemos información al respecto”.

Además, recordó que “hace diez meses atrás, aproximadamente, mataron a Kiko Noriega y pasó lo mismo, el juez sabe quiénes fueron, están las pruebas, pero no los mete presos. Ya van diez meses, quedó una familia destrozada, mientras que los mataron, siguen dando vuelta”.

El pedido de esta familia a la justicia es para “que no se quede con los brazos cruzados y haga lo que tenga que hacer, porque nos dejaron destrozados. El dolor que sentimos nosotros es inmenso, no hay palabras para describirlo”.

Fabián Espíndola era un joven alegre, según las palabras de Nahir: “siempre estaba cuando lo necesitabas, era muy compañero, era de hacer chistes todo el tiempo, y aunque estaba mal, siempre te levantaba el ánimo. Él aceptaba a todos. Siempre lo recordamos con una sonrisa en el rostro, porque nunca se le borraba”.

Igor dejó a una familia destrozada, pero: “hoy lo vemos en la calle, se ríe de nosotros, y lo último que sabemos es que se va a ir de la localidad”, manifestó a este medio, Nahir Villarreal.