Más de 500 gendarmes en Caleta y apenas dos en un paso fronterizo

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Hay más controles en el límite Caleta-Comodoro que en el paso fronterizo Hito 50. La presencia de los efectivos de Gendarmería Nacional en la zona norte de Santa Cruz y puntualmente en la localidad de Caleta Olivia haya logrado buenos resultados en materia preventiva e incluso haya generado un pedido de la población para que se asienten definitivamente en la zona.

Nadie niega que la presencia de los efectivos de Gendarmería Nacional en la zona norte de Santa Cruz y puntualmente en la localidad de Caleta Olivia haya logrado buenos resultados en materia preventiva e incluso haya generado un pedido de la población para que se asienten definitivamente en la zona, algo que fue firmado y prometido por el intendente José Córdoba y el entonces Ministro de Defensa Arturo Puriccelli en 2013.
Pero esta extraordinaria movilización de la fuerza federal para tareas de “defensa interior” contrasta con la paupérrima situación en la frontera, misión para la cual la gendarmería fue concebida: “Centinela de la Patria”.
Esta premisa evidentemente fue dejada de lado por las “políticas de defensa y seguridad” del gobierno nacional y esto muestra cual es la estrategia y los intereses que se priorizan.
No solo en función del recurso humano, sino además en los elementos tecnológicos.
Un ejemplo claro y contundente de esto es el paso fronterizo del corredor Bioceánico, el más importante entre la provincia de Santa Cruz y Chubut. Allí, en el denominado “Hito 50”, apenas dos efectivos de gendarmería, “armados” con una única computadora en una pequeña oficina de madera y casi sin calefacción atienden los trámites en uno de los pasos de mayor tránsito internacional, dadas sus condiciones geográficas y estratégicas.
Esto pudo quedar en evidencia el fin de semana pasado, cuando el tránsito fronterizo se hizo intenso y hubo esperas de mas de cuatro horas, para hacer un trámite que en la práctica normal puede durar unos 10 minutos.
En una jornada que intercaló lluvias y nevadas, con temperaturas bajo cero, y en un pequeño edificio atestado de viajeros, los dos gendarmes y dos empleados de Aduana hacían lo que podían, sin los mas mínimos recursos ni apoyo. En medio de las acaloradas quejas, los funcionarios pedían “paciencia” e incluso recomendaron “pasar por otro lugar” de regreso al país.
La síntesis, dos efectivos casi sin recursos para controlar paso limítrofe, en un lugar en donde no ya señal de ninguna compañía telefónica y separados a mas de cien kilómetros por camino de ripio de su destacamento (Escuadrón 38 de Río Mayo) cumpliendo la difícil misión de cuidar nuestra frontera.
Simultáneamente, como una paradoja, fronteras adentro, en el límite inter provincial Santa Cruz y Chubut ( Ramón Santos) había decenas de gendarmes, personal de Prefectura Naval, policía de la provincia de Santa Cruz, y empleados de diversos entes nacionales.

El juego de las diferencias
En medio de las quejas se pudo escuchar: “no es culpa nuestra tener una sola computadora”, y hasta un irónico: “llamen a Cristinita y pregunten porque estamos así”, dicho desde el sector de Aduanas.
Mientras esto ocurría y se profundizaban las quejas, quedó en evidencia que se “aflojaron” con algunos controles para que el mas de medio centenar de personas pueda cumplir con el trámite antes de las 20 horas, momento en el que se cierra la oficina y “el que no pasó, no pasó”.
Sin escáner, ni personal para controlar vehículo por vehículo, o hacer contacto visual con todos las personas que pasaban al otro país, evidentemente se puede decir que es uno punto “débil” de nuestra frontera.
En esta comparación, debemos decir que los efectivos que se acantonaron en Caleta Olivia están dotados de tecnología de punta para controlar vehículos y personas. También en lo logístico poseen sistema informático y gran cantidad de equipos de comunicaciones para desarrollar esta “misión” que denaturaliza la razón para la que fue creada la Gendarmería, pero que ellos cumplen eficazmente: el control y vigilancia interior.

Descuido o desidia del gobierno
La falta de personal y recursos genera que los controles no sean los mas adecuados en una zona de vital importancia económica . Este paso está ubicado al sur de la Provincia del Chubut (Argentina) y de la XI° Región de Aisén (Chile). Es una línea de comunicación, que une de Este a Oeste, el Océano Atlántico con el Océano Pacífico, y está constituida casi en su totalidad por rutas pavimentadas.
Este camino, de gran importancia para la circulación comercial, turística y de viajeros, une, en aproximadamente 600 Km. y en pocas horas de viaje dos puertos, el de Chacabuco en el Pacífico y el de Comodoro Rivadavia en el Atlántico.
Se lo describe como: “un importante paso fronterizo posibilita la rápida comunicación entre Chile y Argentina en el trazado del Corredor Bioceánico, el Hito 50 o Paso Huemules (480 mts s/n/mar) el cual es transitable durante todo el año; ya que los inviernos de la zona no lo afectan por ubicarse a baja altura.
Esta vía de circulación es de gran importancia ya que comunica pueblos e integra y proyecta a dos países impulsando el crecimiento regional.
Testigos y protagonistas de esto fueron muchos santacruceños e incluso una delegación de deportistas ( corredores y maratonistas) que viajaron para participar del “Aysén Run Garmin 2015”. Deportistas de Los Antiguos y Caleta Olivia, además de Rada Tilly y Comodoro Rivadavia. (Fuente: La Prensa de Santa Cruz)

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