Damián Ferreyra fue absuelto del delito de amenazas y condenado por violencia de género

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Foto: (Pasa En Santa Cruz)

El sujeto que la semana pasada, en la Cámara Oral, estuvo como imputado en una causa por un hecho de violencia de  género, ocurrido en el año 2016 fue sentenciado a un año y seis meses de prisión, con la salvedad que se le practicarán los informes pertinentes a fin de ser un potencial beneficiario de la libertad condicional. La decisión responde a que las lesiones fueron leves y el autor padecería trastornos psiquiátricos de relevancia.

Este viernes,  el Tribunal de la Cámara Oral presidido por el Dr. Joaquín Cabral leyó el fallo de la causa caratulada Ferreyra Damián “S/lesiones leves agravadas por su comisión en el contexto de la relación de pareja que lo unes con la damnificada y mediando violencia de género en concurso real con amenazas en concurso real con daño”.

Tras dar lectura al hecho en sí y lo acontecido en el desarrollo de este debate oral que tenía como imputado a Ferreyra, se dieron los fundamentos de este fallo.

Hecho acreditado y participación del imputado

Foto: (Pasa En Santa Cruz)
Foto: (Pasa En Santa Cruz)

El magistrado argumentó que “existe correspondencia entre los dichos de la denunciante y el imputado, ambos manifestaron que después de cenar y a raíz de una discusión originada porque Ferreyra quería ir a la casa de Julio, un amigo y su esposa no lo aceptaba, comenzó un forcejeo entre ambos, disputándose la llave de la casa, que terminó con un mordisco propinado por  la denunciante y golpes en la cara y tirones de pelo por parte del imputado. Inmediatamente después de ocurrido  el altercado, la mujer en su auto, se fue a buscar a su hijo menor que se encontraba en  otro domicilio y al retornar, su esposo ya no se encontraba en la casa”.

Con esto quedó probado una agresión recíproca entre ambos cónyuge de las que no resultaron lesiones de consideración de ninguno de los dos.

Si bien, la mujer reconoció que había mordido a Ferreyra, en el certificado médico policial no se consignó ninguna lesión. Tampoco fueron significativas las secuelas de los golpes en el rostro de la damnificada, sosteniendo que ella se retiró sin problemas de la vivienda, en su vehículo, para ir a buscar a su hijo y regresar al domicilio a dormir. De haber resultado lesionada, se habría dirigido directamente a la Policía a realizar la respectiva denuncia y certificar los daños corporales, algo que no ocurrió.

Pero, para Cabral “no es un hecho menor si se tiene en cuenta las reiteradas y frecuentes peleas conyugales, porque Ferreyra salía por las noches e ingería alcohol, sin regresar a dormir para quedarse en la casa de sus padres”.

Los daños corporales denunciados fueron acreditados, mediante certificado médico e informe del médico forense que constató la existencia de edema inflamatorio de ambas regiones molares  por lesión por traumatismo contuso, ausencia de cabello traumática en región interparieto-occipital –por arrastramiento-, moretón en el tercio inferior e interno del muslo derecho por traumatismo romo y contundente, otro en la región del tercio superior y anterior del muslo izquierdo por traumatismo romo y contundente, también en la región del tercio superior externo de la pierna izquierda, por traumatismo romo y contundente.Finalmente, el facultativo calificó las lesiones de carácter leve y producto de golpe de puño, patadas y arrastramiento corporal, producido por tomar a la víctima por el cabello.

En este contexto, el relato de la víctima en relación a la agresión sufrida esa madruga, coincide con el testimonio de la vecina, que la asistió y se ocupó de llamar a la policía. Pero, también se acreditó los daños ocasionados por el imputado en el automóvil de la mujer, un Fiat Palio que presentaba uno de los asientos con signos de haber sido quemado, así como con un envase de alcohol etílico hallado en el suelo del habitáculo, debido a que son los efectivos que llegan al lugar, quienes se ocuparon de sofocar las llamas con una botella de agua.

Mensajes delatores

Si bien, en declaración indagatoria, el imputado negó haber ocasionado daños tanto en la casa, como al automóvil, de las comunicaciones entre la pareja surge que ya existía un malestar previo, por haberse ausentado Ferreyra del domicilio por un lado, y por otro se acreditó la decisión de ir a la vivienda, cerca del horario en el que ocurrió el hecho.

Pero lo que termina de reforzar la autoría del hecho es que la joven envía un mensaje a la hermana de su pareja, a quien le manifestó que éste estaba alterado y que llamaría a la policía “porque le estaba pegando”.

En lo que se refiere al delito de amenazas por el que fuera acusado el imputado, el magistrado consideró que si bien pudo haber existido, por parte de Ferreyra, el anuncio de sufrir un mal en perjuicio de la denunciante: “tengo en cuenta que en su declaración policial, a pocas horas de haber ocurrido los hechos, de manera expresa manifestó que no la amenazó, sin embargo en la declaración que efectuara en la OVD, y  posteriormente en el juzgado de instrucción afirmó que sí. Por ello, tales circunstancias deben ser valoradas prudentemente y al no existir otra prueba que permita avalar y confirmar los dichos de la mujer”, respecto a las amenazas. Ante esto, el Dr. Cabral entiende que debe estar a favor del imputado, por aplicación del beneficio de la duda, previsto en el artículo 4 del Código Procesal Penal.

Además, el presidente del Tribunal consideró acreditadas las lesiones sufridas por la mujer, así como el daño sobre el automóvil: “no existiendo causas de exculpación o de justificación, que determinen excusas absolutorias quedando Ferreyra en condiciones de punibilidad”.

En respuesta al pedido de la defensa, para el magistrado se está lejos de viabilizar una causa por falso testimonio  contra la víctima, debido a las pruebas recopiladas que acreditan la imputación de Ferreyra.

Calificación legal

Foto: (Pasa En Santa Cruz).
Foto: (Pasa En Santa Cruz).

Ante este razonamiento, se encuadró la conducta del imputado en el delito de lesiones leves calificadas por el vínculo y por violencia de género en concurso real con daño –art. 89,92 en función del artículo 80 inciso 1, 11,55 y 183 del Código Penal- toda vez que con clara intención dañosa provocó lesiones en el cuerpo de la denunciante y deterioro material del vehículo.

Paciente psiquiátrico

En relación a la imputabilidad, teniendo presente las pautas de los art 40 y 41 del Código Penal, donde entre otros aspectos valorativos del tiempo de la condena se estudian los aspectos personales del imputado, surge de manera clara mediante certificación médica que Ferreyra es un paciente psiquiátrico cuyo diagnóstico es trastorno de pánico y del ánimo, tipo bipolar con asimetría interhemisférica de captación, hipofijación en región frontal anterior derecha, hipoperfusión frontal bilateral, asimetría de perfusión en regiones temporoparietales.

La psiquiatra Gabriela Pedernera concluyó que debido a esa hipoperfusión cerebral -descenso repentino del flujo sanguíneo cerebral o a cambios en la composición química de la sangre-,” el paciente es impulsivo y reactivo, por lo que se recomienda que no esté  expuesto a ningún tipo de stress y que no es apropiado que esté en la comisaria, ya que necesita tratamiento y tranquilidad dado que su conducta es debido a la enfermedad que padece”.

Este aspecto psiquiátrico sumado a sus acciones que si bien, resultan dañinas para la integridad física y el patrimonio de la denunciante, no son consideradas graves, resultando suficiente una  pena de un año y seis meses en cumplimiento efectivo, debiéndose poner de inmediato en  manos de los médicos tratantes para continuar con la atención de su patología.

Normalmente, las penas en casos de violencia de género son de cumplimiento efectivo, pero “por el tiempo que estuvo detenido y la pena sugerida, corresponde de acuerdo a lo establecido en el artículo 13 del Código Penal y se practiquen los informes pertinentes a fin de dar el beneficio de la libertad condicional. Mientras tanto permanecerá en la dependencia policial en donde se encuentra alojado actualmente”.