Se entregó Fermín Vargas en la Policía Federal de Río Gallegos

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Ayer a la mañana informaron desde la Policía Federal que Fermín Vargas se presentó en la delegación de esa fuerza nacional en Río Gallegos para ser trasladado a la Unidad Penitenciaria 15, tal como había dispuesto el Tribunal Oral Federal de Comodoro Rivadavia, tras condenarlo a la pena de seis años por comercialización de estupefacientes.

Un fallo del Tribunal Oral Federal (TOF) de Comodoro Rivadavia el 10 de noviembre ordenó la detención de Fermín Vargas (49), dueño del bar “Bandidos Rurales”.

Al obtener el doble conforme una sentencia de julio de 2016 mediante la que se lo condenó a seis años de prisión como autor responsable del delito de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización, agravado por el lugar de comisión, ya que la actividad delictiva se realizaba frente a una cancha de fútbol del barrio Moure.

La Policía Federal informó el miércoles que intentó dar curso a la orden de trasladarlo a la Unidad Penitenciaria 15 de Río Gallegos, tal como lo habían dispuesto las juezas Nora Cabrera de Monella y Ana María D’Alessio, pero no lo encontraron en su vivienda.

Sin embargo, ayer al mediodía se conoció que Vargas se presentó en la Delegación de la Policía Federal de Río Gallegos para ser trasladado a la penitenciaría en donde deberá comenzar a cumplir su condena.

El Tribunal Oral había rechazado la exención de prisión solicitada por la defensa pública de Vargas. Las juezas solicitaron que se realice el cómputo provisorio de pena, que se ponga en conocimiento a la Secretaría de Ejecución Penal y se constate bimestralmente el estado del trámite recursivo.

Cabrera de Monella recordó en su fallo que Vargas fue condenado el 26 de julio de 2016 por el Tribunal Oral como autor responsable del delito de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización, agravado por el lugar de comisión a la pena de seis años de prisión y a una multa de 6 mil pesos, sentencia que fue revisada y confirmada por la Sala 1 de la Cámara Federal de Casación Penal y declarado inadmisible el recurso extraordinario federal.

HOMBRE DE CONTACTOS

La causa por la que fue condenado Fermín Vargas, propietario del bar “Bandidos Rurales”, se originó a partir de un informe de la División Drogas Peligrosas y Leyes Especiales de la Policía del Chubut, del 7 de abril de 2010. Fue a raíz de una entrevista informal que un oficial de la Brigada de Investigaciones mantuvo con una persona que no deseaba darse a conocer para evitar represalias.

Este manifestó que un individuo de apellido Milicota venía a Comodoro una vez al mes, proveniente de Buenos Aires y trayendo cocaína. Se la dejaba a C. T. para luego continuar hacia el sur, y que eso era repartido a dos personas cercanas en el barrio Moure, uno de ellos Fermín Vargas.

Avanzada la investigación y ordenadas distintas medidas judiciales, se realizaron varios allanamientos y requisas vehiculares, se secuestraron estupefacientes y otros elementos y fueron detenidas seis personas, dos de las cuales luego quedaron desvinculadas de la causa.

En aquella sentencia, el juez Enrique Guanziroli había señalado: “sobre el fondo del asunto, también tengo acreditado durante el debate, que Vargas frente a su bar ‘Bandidos Rurales’, tenía un playón que oficiaba de potrero, con un par de rudimentarios arcos, para que ocasionalmente los jóvenes de las inmediaciones practicaran fútbol y sin embargo a escasos metros, a la vista, llevaba a cabo su fechoría con droga fraccionada en su poder, tal como fue expuesta, acompañada con elementos propios del uso de armas de fuego, como se viene observando habitualmente en la región, entre los manipuladores de este tipo de tóxicos, para repeler sorpresivas ‘mejicaneadas’, en especial de quienes llevan a cabo su faena ilegal, en parajes desprotegidos como el del caso”.

Fermín Vargas ya había sido condenado en 2016 a un año de prisión en suspenso y a trabajar 200 horas sin remuneración para el Estado o una institución de bien público. Fue por una causa federal que se inició el 27 de julio de 2013 cuando personal de la Seccional Quinta, junto a la fiscal Mónica García –ahora jueza penal-, llegaron a su propiedad en busca de armas. El procedimiento había sido ordenado por el juez Alejandro Soñis, luego de que en la madrugada dos hombres y una mujer presuntamente habían sido baleados en el interior del bar.

Desde el bar, según la Policía, en esa ocasión no se informó de la agresión y se cerraron las puertas. Los heridos incluso no quisieron presentar denuncia. Cuando se le allanó la propiedad a Vargas, se le secuestraron en la cocina cuatro envoltorios con 131 gramos de marihuana, cantidad con la que se podían preparar 262 “porros”, además de cuatro envoltorios con 20 gramos de cocaína, un arma de fuego y cartuchos a bala.

La cocaína estaba “cortada” con cafeína y lidocaína, un anestésico local. Cuando declaró por la causa por la que ahora debe cumplir pena, Vargas confesó que había un hombre que decía tener contactos con la Policía que llegó a su boliche y lo alertó cuando estaban por allanarle la vivienda.

En la causa dijo juntarse a jugar naipes en una casa de la calle España y en otra de Maipú al 1.300. Incluso uno de los que se supo que jugaba cartas con los condenados por drogas era un cobrador de la Cooperadora Policial. (Fuente: El Patagónico)