“No quiero persuadirte”

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La conducta de Jorge Marcelo Huenumil mostraba una personalidad inestable, y por lo tanto impredecible, quizás por eso, Romina Barría no logró anticipar el peligro que corría y que cruelmente se concretó el 04 de octubre, después de que finalmente la joven decidiera alejarse de él para siempre.

La personalidad del autor del femicidio de Romina Barría, surgió en las distintas comunicaciones, e inclusive las cartas que Jorge Marcelo Huenumil le escribió a su ex pareja, y que ella jamás llegó a leer.

Mensajes de WhatsApp que envió Huenumil, en donde expresa

“Porfa Romina, no puedo solo, no puedo. Me muero, perdón, te necesito. Estoy mal. No aguanto, no puedo. Estoy mal, no puedo. Me muero, no boludies, me muero, no puedo, no soy nada, Tengo el chupete de mi beba en la mano, no puedo, me estoy muriendo Romina. Ya no puedo aguantar más, vení por favor, perdóname por todo, yo te quiero. Yo no aguanto más, hasta acá llegué, te amo, siempre lo voy a hacer. A mi beba la voy a cuidar siempre, me da miedo, y pero yo ya estoy listo.”

El 03 de octubre de 2016, 24 horas antes del acto criminal que acabó con la vida de Romina, ésta mantiene una conversación con su amiga, a través del WhatsApp:

“Qué bárbaro, que  pibe boludo, que pibe. No sabés, el cagazo que me pegó, que boludo. Yo me estaba bañando, salí envuelta en la toalla, a buscar la toalla de la gorda, porque me la había olvidado y en eso, lo veo parado en la ventana, casi me muero del susto, y llorando por ahí, por favor! Que quería hablar conmigo, que quería una oportunidad, que no quería vivir. Oh Dios mío, no. No sé, este pibe no piensa nada, total que le calienta quedarse sin laburo, o ahora que dice que se va a ir a Villa La Angostura. Mirá, preferible que se vaya, que vaya y que se quede allá, porque no piensa en su hija”.

En el expediente están incluidas cuatro cartas de puño y letra de Jorge Marcelo  Huenumil dirigidas a Romina, en la primera de ella manifiesta: “Hoy, estoy arrepentido profundamente por todo, mi corazón y yo te perdimos perdón, y estoy eternamente agradecido con vos. Gracias por ser tan buena conmigo”.

En  cuanto a la segunda misiva, el imputado manifestó: “Solo respiro por vos, porque espero ansioso esta segunda oportunidad, no quiero persuadirte Romina, pero te necesito mucho, y no puedo seguir sin ustedes. Sólo estoy desesperado, viendo como cada día se alejan más de mí, y me duele. No voy a fallarte, quiero estar solo para vos y la nena. Voy a cambiar entero, voy a ser otra persona porque yo te necesito, necesito a las dos para seguir”-

Por otra parte, la tercera carta, dice: “Quiero cambiar para vos y la nena, quiero ser una buena persona, atenta, de buen humor. Quiero llenarte de besos cada día de nuestras vidas, quiero llenarte de veranos, quiero abrazarte a diario, quiero jugar con vos, aprender de vos y crecer con vos. Quiero tener más hijos, dos, dos más, uno y uno. Quiero pasear de la mano, quiero gritar y que todos escuchen que te amo, quiero que seas mi compañera en la otra vida. Quiero mirar a nuestros nietos, desde el cielo, al lado tuyo,  …quiero acariciarte

Perdón, Romina, no puedo perder, no puedo vivir lejos de vos, no puedo seguir. Sos la mujer que siempre esperé y llegaste con un angelito a mi vida, por eso sufro, lloro, estoy desesperado, no soy nada sin ustedes, por eso pido perdón y necesito una última oportunidad, necesito seguir con ustedes.

Finalmente, en la cuarta carta, expresó: “Romina, yo te amo y no puedo dejar de hacerlo, noches enteras he llorado, es un castigo y no lo aguanto, creí ser fuerte siempre, pero no. La soledad me está matando, tu ausencia me está matando, el tiempo me está matando. Todo me puede, todo me pesa, tengo una mochila tan pesada que cargar? Por eso necesito tu compañía, necesito verte, necesito seguir mi vida, con vos a tu lado”.

Huenumil nunca le dio estas cartas a Romina Barría, no obstante ello, el fiscal de instrucción dedujo de las expresiones vertidas por este hombre, la intención era la de  hostigar a su víctima para doblegar su voluntad y obligarla a retomar la relación.